Caleidoscopio

“Yo no soy el Cristo”Jesús dice, “Yo soy la luz del mundo”; “Yo soy el pan de vida”; “Yo soy la puerta”; “Yo soy el buen pastor”, y otras. “Yo soy” es una frase que se deriva del nombre de Dios tal como se le revela a Moisés en el Éxodo 3:14.

“Gracias a la vida, que me ha dado tanto”.No hay duda que la vida es una aventura en la nos toca vivir las más variadas experiencias, unas muy hermosas y otras que, por ser muy malas o feas, incluso decimos, que no se las deseamos ni a nuestro peor enemigo. Pero buenas o malas, lindas o feas, nos toca vivirlas.

Con la profesión de los votos perpetuos, los tres hermanos  pasaron a ser solo de Dios, todos de Dios y siempre de Dios.  Guatemala, noviembre 2020.- Todo ocurrió el domingo 1 de noviembre, día en que la Iglesia celebra solemnemente a todas aquellas personas que nos han precedido en el encuentro definitivo con Dios y que en la tierra fueron signos del amor del Padre, la comunión del Hijo y la acción de Espíritu Santo en la misión de vivir el aquello a que todo cristiano está llamado: la Santidad.

¿Derechos? ¿Es que hay derecho a matar a un ser humano inocente, a matar a su propio hijo? /  Fotografía Cathopic / Vittoriamia¿Por qué la humanidad ha llegado tan abajo, al punto de matar a sus propios bebés? Las especies animales no hacen eso, no matan a sus crías. Incluso las especies consideradas más crueles, como las hienas o los cocodrilos, reciben y cuidan con ternura a sus nacidos. Sólo la especie humana ha llegado a la bajeza de no dejar vivir a esas creaturas inocentes, a sus propios hijos.

El esfuerzo por la Salud Mental de la niñez que se está haciendo en estos momentos, se verá recompensado en el futuro. Cada padre y madre que conoce a sus hijos sabe cuándo están comportándose de manera normal y cuando su comportamiento comienza a ser diferente de lo habitual, mostrando conductas o actitudes que antes no tenía y que ahora las está presentando.

contar con personas en quienes apoyarse en momentos de crisis puede ser muy beneficiosoHan transcurrido varios meses desde que los primeros efectos de la pandemia por el COVID-19 comenzaron a sentirse. Muchos han comenzado a retomar poco a poco sus actividades laborales mientras que otros, continúan en espera de su retorno; todos, sin dejar de lado las medidas de prevención y cuidado proporcionadas por las autoridades del Ministerio de Salud, porque la amenaza continúa. Durante este tiempo, cuando la pandemia por el coronavirus nos ha golpeado más fuerte, los malestares tanto físicos como emocionales se han dejado sentir con gran intensidad. Los malestares físicos más comunes han sido los dolores de cabeza, la pérdida de sueño, dolores de espalda y fatiga visual y entre los malestares emocionales han estado grandes cantidades de estrés, nerviosismo, miedo y ansiedad.