Caleidoscopio

El camino de una vocación misionera. Durante los primeros años de formación inicial, se nos recalca siempre que la vocación es del Señor, es decir que es Él quien llama y, por tanto, somos nosotros los que vamos respondiendo poco a poco. Durante mi camino vocacional he descubierto que lo que ha tocado mi corazón, ha sido la mirada de Jesús.

Así de fácil.Estando en la Basílica Don Bosco, durante la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, luego de haber visitado las reliquias de San Óscar Romero, me encontré con una escena interesante. Dos jóvenes estaban buscando a alguien que les dijera algo sobre la vida de Don Bosco. Estaban hablando con un sacerdote diocesano, quien les dio algunos datos, pero no lograron satisfacer la curiosidad de estos muchachos. Cuando terminaron de hablar, me les acerqué decidido.

Un corte diferente. A nivel parroquial atendemos los Talleres de Capacitación que el Instituto de Formación Profesional de Honduras certifica en una de nuestras instalaciones. Allí podemos compartir con los jóvenes -y los no tan jóvenes- el deseo de superarse y seguir adelante pese a las dificultades.

Humildad. BS CAM “Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque Dios ha mirado la humillación de su esclava”

Nos llamaremos salesianos En su habitación, Don Bosco tenía un letrero en el que estaba escrito: “Da mihi animas, coetera tolle”, (“Dame almas, llévate lo demás”). Una frase de la Biblia que solía repetir San Francisco de Sales.

La basura en su lugar.-En cierta ocasión un papá salió a pasear al parque en compañía de su hija. Los dos se sentaron a comer.