Blog Familias Integradas

Mi GaboPara mí, el mes de octubre no solo es el mes de la niñez, sino que también es el cumpleaños de mi hijo y, por consiguiente, mi aniversario como mamá. Apenas voy comenzando porque mi Gabo cumple su tercer año, así que, con el permiso de quienes lean esto, voy a hablar de mi hijo.

Sólo se es niño una vez... Si creemos que cada cabeza es un mundo, la lógica nos dice que lo mismo pasa con cada familia, que es también un mundo. A lo largo de poco más de 10 años de periodismo y otros tantos de vida y amigos, he conocido varios mundos familiares que se me han quedado dolorosamente estampados y quiero compartir algunos.

Imagen propiedad de: Suyen Torres Flickr FreeDe verdad que eso de ser “working mom” o una mamá que trabaja fuera de casa es tan sacrificado como gratificante. Lo de sacrificado lo escribo pensando en las veces que he tenido que estar en mi trabajo y mi chiquito está enfermo en casa, o es fin de semana y yo en la oficina y la diversión de una piñata o visita a las abuelas la tienen solo mi esposo y los niños, o simplemente una tarde cualquiera me dan unas ganas terribles de estar en casa para sentarme a jugar con él un rato y escuchar sus ocurrencias y derretirme con su sonrisa y el brillo de sus ojos.

Imagen de: caromicforever de flickr freeLa primera vez que vi a mi hijo será un recuerdo que tendré grabado por siempre y con la huella profundísima del amor.

 

Imagen de: migueljbr- flickrfreeLo escribo entre comillas porque es el título de un reportaje que leí hace unos cuantos días en el periódico y me impactó mucho, hasta el punto de las lágrimas. No solo porque se trata del relato de una madre que atraviesa un proceso judicial por el intento de homicidio de su hijo, sino también por la obligada reflexión sobre los juicios y prejuicios alrededor de la maternidad y la sociedad a la que me expuso la autora del relato.

 

Imágen en línea propiedad de Disney. No quiero ofender a nadie, pero el término me desagrada y culpo, en parte, a Blancanieves y Cenicienta. Las pobres sufrieron humillaciones, destierros y hasta intento de homicidio por parte de sus madrastras.