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Tiempo para dar tiempo. Abril 2016.- Un mes más ha pasado y no pareciera, pero llevo ya bastantes días acumulados por estas tierras aún tan desconocidas para mí. Desde que llegué he sentido el tiempo volar. Es más, desde que salí de Guatemala me he sentido en “un solo tirón”, entre idas y vueltas, lugares y personas, que me cuesta creer que son 8 meses. Haciendo cuentas, en 10 meses he vivido en al menos 5 lugares tan diferentes que me han hecho llegar al punto de descubrir que el viaje que en verdad estoy haciendo es aquel que Juan Pablo II decía “es el más apasionante”: el viaje al interior de uno mismo.

Gestos del cuerpo y efectos del corazón...En la última década se ha podido constatar un cambio en el tema de las relaciones prematrimoniales. Si ya hace años era un comportamiento frecuente, ahora se ha convertido en ‘normal’, y resulta difícil apartarse de él sin ser señalado por los demás.

Qué es casarse. La actual crisis social está relacionada con la situación de la familia: observamos un descenso de la tasa de matrimonios y de la natalidad. Y observamos también un incremento de los anticonceptivos - de los abortos - de divorcios - de niños que nacen fuera del matrimonio - de niños abandonados, niños de la calle - de la delincuencia juvenil y las pandillas - de la drogadicción y el alcoholismo juveniles – etc.

El espasmo en el párpado no es signo de gravedad... Alguna vez ha sentido que un parpado  se mueve involuntariamente. Es molesto y hasta un poco alarmante porque popularmente está asociado con un derrame o parálisis facial. La mayoría de personas dice ¡hay tengo tic en el ojo! Esto se conoce como Mioquimia Palpebral.

Una fiesta interior... En realidad, en el día de hoy no sabemos celebrar una fiesta. Se trabaja hasta es estrés y se ríe poco. Hay una espesa nube de aburrimiento sobre las gentes de nuestro tiempo. Buscamos una escapatoria en la salida a la discoteca, al bar, a la playa; pero no podemos huir, porque el ruido y el estrés de la ciudad lo llevamos dentro.

 Semana Santa en Gjilán. Creo que la vivencia del triduo pascual en mi tierra bendita es una enorme curiosidad para muchos, como lo fue para mí. Sabía que no habría procesiones, cucuruchos o torrejas y que no sentiría el calor veraniego.