Blogs

leyesEl deber de las leyes civiles es “garantizar el bien común de las personas, mediante el reconocimiento y la defensa de sus derechos fundamentales, la promoción de la paz y de la moralidad pública (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 71).

Las leyes que favorecen el bien común son leyes justas; las que se oponen, y dañan contenidos esenciales del bien común son leyes inicuas o injustas. Ángel Rodríguez Luño clasifica las leyes injustas en cuatro grupos (Léxicon 2004, p. 670):

Virgen de_los_Angeles

Regína  Angelórum o Reina de los Ángeles es uno de los títulos que se dan a la Santísima Virgen María en las Letanías Lauretanas. También, Reina de los Profetas, de los Mártires, de Todos los Santos, etc., etc.

 

manosEl 10 de diciembre del año pasado descubrí que tenía un tumor en el cerebro. Los primeros minutos me los pasé pensando que el tenerlo era incompatible con el hecho de ser madre de quien para mí es el mejor niño de 4 años sobre la faz de la tierra. No podía imaginar siquiera la posibilidad de que hubiera algo que nos pudiera separar. Después de que el neurocirujano concluyera que, afortunadamente, se trata de algo que tiene solución, comencé a aceptar mi diagnóstico. Este proceso de aceptación continúa a ya casi medio año de tratamientos y una lenta pero satisfactoria recuperación.

babyEl aborto se ha considerado ante todo como un acto que compromete la responsabilidad personal de aquella que lo solicita y la de aquel que lo ejecuta, sea médico o no.

Sin embargo, si se afina la percepción, resulta que unos actos moralmente ilícitos como el aborto y la eutanasia son el resultado de la actividad integrada de diversos socios: médicos, farmacéuticos, enfermeras, profesionales no médicos, todos ellos actuando de manera concertada y, por tanto, como cómplices.

Mi Facebook. Tengo una página en facebook con 1665 "amigos". 1300 están ubicados en El Salvador. El resto se dispersa por todo el mundo. Por ejemplo, tengo un amigo en Azerbaiyán.

Pobreza. Sobre este tema se llevó a cabo un Encuentro en Rio de Janeiro del 27 al 29 de julio de 1994. El Mensaje que les dirigió Juan Pablo II sigue siendo actual. Allí, se subrayan los siguientes aspectos: