Petén, febrero 2026.- la Parroquia de San Benito vivió una intensa jornada de fe con la celebración del Miércoles de Ceniza, que marcó el inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma. Cientos de fieles acudieron desde tempranas horas para recibir la imposición de la ceniza y comenzar así el camino espiritual de preparación hacia la Pascua.
Desde las 7:00 de la mañana, el templo parroquial y las distintas capillas de las comunidades del área abrieron sus puertas para acoger a los feligreses, quienes se acercaron con espíritu de humildad, reflexión y esperanza, respondiendo al llamado de la Iglesia a la conversión.
Uno de los aspectos más significativos de la jornada fue la masiva participación de personas de todas las edades. Tanto en la sede parroquial como en las comunidades periféricas, se vivió un ambiente de profundo respeto y recogimiento. Los sacerdotes y ministros destacaron el compromiso de la feligresía, que no se limitó a recibir el signo externo de la ceniza, sino que manifestó su deseo de vivir una Cuaresma centrada en la oración, la caridad y el ayuno, como medios para fortalecer su relación personal con Dios.
Con el fin de facilitar la participación de quienes trabajan o estudian, las celebraciones se desarrollaron a lo largo de todo el día, en diversos horarios, culminando con la eucaristía de las 7:00 de la noche. En esta celebración final, el templo se vio completamente lleno, ofreciendo un elocuente testimonio de la fe viva de la comunidad.
«Conviértete y cree en el Evangelio», recordaban los celebrantes al trazar la cruz de ceniza en la frente de los asistentes, invitándolos a emprender este tiempo cuaresmal con un corazón sincero y dispuesto a la renovación interior.
