El Aguinaldo Salesiano: guía de la misión educativa y pastoral cada año Cada año, la Familia Salesiana recibe el Aguinaldo del Rector Mayor como una luz espiritual y pastoral que orienta su vida y misión en los diversos contextos del mundo. Para 2026, el mensaje, “Hagan lo que Él les diga. Creyentes, libres para servir”,  invita a escuchar con mayor profundidad el Evangelio y a vivir una fe que se haga visible en gestos concretos de servicio, cercanía y esperanza.

Pero, ¿qué es realmente el Aguinaldo Salesiano y por qué tiene tanta importancia en la vida de las obras y comunidades? Para muchas personas, especialmente quienes se acercan por primera vez al mundo salesiano, el término puede resultar confuso. “La primera vez que escuché hablar del Aguinaldo Salesiano pensé que se trataba de una remuneración económica o de un regalo que los salesianos entregaban a quienes recién llegaban a la congregación”, comenta una educadora que forma parte de una de las más de 35 obras salesianas de la Inspectoría de Centroamérica. Sin embargo, el Aguinaldo es el mensaje anual que el Rector Mayor, sucesor de Don Bosco, dirige a toda la Familia Salesiana. Este mensaje posee un profundo sentido espiritual, educativo y pastoral. No se trata de una frase pasajera ni de un lema motivacional, sino de una orientación de fondo que ayuda a leer la realidad, comprender los desafíos del tiempo presente y unificar la misión salesiana.

El tema central del Aguinaldo es definido por el Rector Mayor tras un proceso de reflexión, oración y análisis de la realidad juvenil y mundial, y se presenta oficialmente en los últimos meses de cada año para acompañar el caminar del año siguiente. Su origen se remonta al mismo Don Bosco, quien acostumbraba ofrecer a los jóvenes del Oratorio una frase o consejo al iniciar el año, como guía para su crecimiento humano y cristiano. Con el paso del tiempo, esta tradición se consolidó y fue asumida por sus sucesores como un signo de continuidad carismática, manteniendo vivo el espíritu del fundador en todos los tiempos.

La finalidad del Aguinaldo es clara: orientar el caminar anual de la Familia Salesiana, actuando como una brújula que marca el rumbo espiritual, pastoral y educativo. Al mismo tiempo, invita a la conversión personal, fortalece la vida comunitaria y anima la misión, ayudando a revisar estilos de vida, métodos educativos y prácticas pastorales, para que todo esté centrado en Cristo y en el servicio a los jóvenes, especialmente a los más pobres y vulnerables, como lo soñó Don Bosco.

 

Cómo se utiliza

El Aguinaldo tiene un impacto real en la vida cotidiana de las escuelas, parroquias, oratorios, centros juveniles y comunidades religiosas y laicales. No se queda en un mensaje teórico, sino que orienta de manera concreta la acción pastoral y educativa: a partir de él se diseñan planes, se impulsan proyectos, se preparan materiales formativos y se organizan actividades para niños, jóvenes, familias y educadores. Además, se comparte en redes sociales para llegar también a quienes, aunque no frecuentan una casa salesiana, se sienten cercanos al espíritu de Don Bosco. 

En una escuela, por ejemplo, el Aguinaldo se traduce en valores que se trabajan en el aula y en la convivencia diaria; en una parroquia, ilumina la catequesis y la acción evangelizadora; en los oratorios y centros juveniles, anima el acompañamiento cercano y alegre de los jóvenes; y en las comunidades, impulsa la fraternidad, la oración y el compromiso misionero.

Más que una frase, el Aguinaldo es un camino de vida y una invitación permanente a encarnar el Evangelio con el estilo de Don Bosco: cercanía, alegría, servicio y esperanza, allí donde los jóvenes más lo necesitan.

 

Aguinaldos Salesianos a lo largo del tiempo

Este es un recorrido histórico de los Aguinaldos Salesianos desde el primer sucesor de Don Bosco, tras su muerte en 1,888, hasta hoy. 

Rectores Mayores y Aguinaldos representativos

Rectores Mayores y Aguinaldos representativos

Rector Mayor

Años de servicio

Nº de Aguinaldos

Aguinaldo representativo

Beato Miguel Rúa

1890–1910

22

1908: “Práctica de la virtud de la humildad… ‘Jesús, manso y humilde de corazón…’”.

Don Paolo Albera

1914–1921

9

1920: “Asegurar la eficacia de las confesiones poniendo en práctica los buenos propósitos”.

Don Felipe Rinaldi

1922–1931

9

1930: “Para que podamos ser devotos de Jesús Sacramentado y de María Auxiliadora…”.

Don Pedro Ricaldone

1932–1951

19

1949: “Aumentemos y difundamos la devoción a María Auxiliadora”.

Don Renato Ziggiotti

1952–1965

13

1959: “La Santa Misa es la oración más perfecta del cristiano”.

Don Luis Ricceri

1965–1977

12

1973: “Recuperar la vitalidad de los orígenes con un intenso clima misionero”.

Don Egidio Viganò

1977–1995

18

1986: “Promover la vocación del laico al servicio de los jóvenes”.

Don Juan Vecchi

1996–2002

6

1998: “Volvámonos hacia Dios para construir solidaridad fraterna con los jóvenes”.

Don Pascual Chávez

2002–2014

12

2008: “Eduquemos con el corazón de Don Bosco”.

Don Ángel Fernández Artime

2015–2024

10

2019: “La santidad también para ti”.

 

 

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