Blog Familias Integradas

niñasLas conozco desde que estaban en el vientre de sus mamitas y hoy quiero contarles lo afortunadas que son y también el enorme reto que tienen, porque tener una madre como las de ustedes le pone a uno en la vida un límite alto a alcanzar.
Claro, no es una condena a que sean igual que sus madres o a que les devuelvan toda la vida que ellas están dando para ustedes. Lo digo porque las conozco a sus mamás y sé que ustedes también serán mujeres valientes y valiosas.

Madres terrenales.Todos conocemos ese mensaje tan bien divulgado sobre la maternidad: abnegación, amor incondicional, dulzura, abrazos, ternura, buenos consejos, enseñanza, energía inagotable y otro montón de cosas más. Todas ciertas. Pero poco se habla de las mamás apuradas, con dificultad para abarcar todo lo que hay que hacer en un día, que se ponen aretes diferentes en cada oreja por las mañanas, que se cansan, que se frustran, se enojan y que alguna vez han sentido ganas de renunciar, desaparecer un rato y estar apoltronadas en una haragana de una isla desierta frente al mar y tener libros, spa y comida a la disposición del chasquido de los dedos. ¡Sin hijos! Esas también son mamás de la vida real, solo que menos publicitadas. Y yo las defiendo.

Descubrirse cada día... En la búsqueda de nuevas ideas, prevención y hasta soluciones para el bienestar común y cotidiano, llegamos en casa a la conclusión que hay que trabajar más en los esposos que en los padres. Lo que quiero decir es que no queremos descuidar el área de pareja por estar muy concentrados siendo padres.

Marzo mes de la mujer. El 8 de marzo de conmemora el día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional y así, más popularmente, decimos que en esa fecha se celebra el Día de la Mujer. Hay muchas razones para celebrarlo, pero también muchas razones más para reflexionarlo y tomarlo en serio.

Imágen de Pedro Orozco. Creo que esta vez voy a ser valiente, o al menos intentaré tener bastante arrojo porque he decidido escribir sobre algo tan inmenso, complicado y polémico como el amor. Las siguientes líneas no las comparto motivada por el despecho, la frustración, carencia o infelicidad. Ni mucho menos por exceso, soberbia o para alardear.

Una de las cosas más difíciles de construir un hogar integrado -en el que uno de los miembros de nuestra familia vive la mayor parte de su tiempo en otra casa- es lograr la coexistencia de dos sistemas de disciplina y valores que tienen muchas diferencias entre sí. Y muchas veces hasta son opuestos.