Blog Familias Integradas

Sobre los niños y el respeto. Hay algo que estoy aprendiendo gracias a mi hijo y es a aceptar a los demás así como son y a respetar. Hasta el momento, no ha habido nadie mejor que él para ayudarme a descubrir y vivir esto con mucha atención.

Perder es solamente parte del juego. Nada más. Suena duro e instintivamente uno se resiste a educar a sus hijos para que pierdan. ¿Quién en su sano juicio va a querer tener un hijo perdedor? Pero al detenerme a pensar mejor en el asunto me doy cuenta de que la palabra está bastante denigrada y que ser perdedor no se trata de algo bueno o malo, sino simplemente de algo que nos ocurre a todos más de una vez en la vida, es una probabilidad real, un lugar en el que ya hemos estado varias veces.

 Fotoperiodista Jaime Anaya. Estamos a mediados de diciembre y a pocos días de Navidad. En mi casa tenemos calendario y corona de Adviento, además de árbol navideño, y con eso tratamos de estar a tono con la época. Pero una imagen cruel me sacó de esta aura de felicidad que el Papa Francisco ha pedido que no nos dejemos quitar a pesar de la violencia que vive el mundo. Es una fotografía en blanco y negro. En ella se distinguen cuatro adultos y un niño, probablemente hay otro menor de edad sentado junto a unas mujeres.

Familia. No existe una receta mágica para construir una familia feliz y mucho menos una que sea universal, principalmente cuando cada vez hay más familias de todo tipo y cada una tiene sus propias maneras de fomentar sus valores; sin embargo, sí hay puntos de gran coincidencia en el trato entre parejas y que traen como consecuencia una familia más sólida:

Amor.El amor, por todos es sabido, es el artífice de un montón de virtudes más. Sé que no estoy ilustrando a nadie al decir que donde hay amor hay armonía, bondad, paciencia, generosidad y sacrificio.

sxcA veces, hijo querido, pienso que no estoy haciendo las cosas bien. Pienso que exagero, que quizás te apego mucho a mí o viceversa, temo debilitarte en lugar de fortalecerte.