Siempre me agradó la pobreza; la suciedad nuncaCierto día, escribe José Brosio, estábamos Don Bosco y yo en el zaguán de un palacio de la calle Afieri; íbamos a visitar a un noble señor. Don Bosco iba vestido de fiesta: llevaba una sotana y una capa viejas y un sombrero desgastado. Miré hacia el suelo y vi que los cordones de sus zapatos, burdos, lustrosos y remendados, eran unas cuerdas pintadas con tinta.

Las Memorias Biográficas resumen las actividades de Don Bosco en la Casa Pinardi entre los años 1847-1848“Todos los trabajos domésticos los realizamos mi madre y yo. Cocinar, poner la mesa, barrer, partir la leña, cortar y coser con los consiguientes remiendos, o hacer calzoncillos, camisas, pantalones, chalecos, toallas, sábanas... eran asuntos de mi incumbencia personal”.

“La caridad y dulzura de San Francisco de Sales me guíen en todo”.El 5 de junio de 1841, recibe el sacerdocio de mano de monseñor Fransoni, en la iglesia arzobispal de la Beata Virgen Inmaculada, junto a otros once nuevos curas: él, “Bosco Johannes Melchior a Castronovo” es el penúltimo de la lista. Se ha preparado al evento con ejercicios espirituales, cuya última predicación tiene como título “El sacerdote no va solo al cielo, no va solo al infierno”: de nuevo el tema de la salvación para sí y para los demás.

Acerquémonos a Don Bosco, escuchémoslo, conozcámoslo, hagámoslo nuestroEnero, el mes de Don Bosco es una estupenda oportunidad para acercarnos más a él y seguir descubriendo los tesoros de su persona, de su experiencia de Dios, de su proyecto liberador para los jóvenes, de su propuesta pedagógica siempre actual.

Conociendo a DB 260Se celebraba en el oratorio de Valdocco una de las fiestas más solemnes. Se habían confesado cerca de seiscientos cincuenta jóvenes y estaban preparados para recibir la Santa Comunión.

foto por: Mario CesarDon Bosco amaba la música. Tocaba el violín, el órgano y el piano, pero solo cuando podía encontrarlos en casa de algún amigo. Para él, la música y el canto eran una gran manera de comunicarse con los jóvenes.

Foto: JovannigEvasio Garrone entró como estudiante en el Oratorio el 4 de agosto de 1878. Tenía dieciocho años y se dedicaba en su casa al comercio.