Roma, febrero 2026. - Hay gran expectativa en la basílica parroquial "Sagrado Corazón de Jesús en Castro Pretorio", de Roma, por la visita pastoral que el papa León XIV se dispone a realizar el próximo domingo, 22 de febrero de 2026. La basílica, construida por Don Bosco en persona por mandato del papa León XIII, está desde siempre confiada a los salesianos, que en estos días se están preparando, junto con toda la comunidad parroquial y el personal religioso y laico de la contigua Sede Central Salesiana, para esta histórica cita en la que el Santo Padre, en calidad de obispo de la ciudad, vendrá para conocer de cerca la realidad de esta parroquia.
El programa de la visita
Cuando faltan solo cuatro días para la llegada del Santo Padre, todos los momentos de su visita ya han sido definidos al detalle. El papa León llegará a la obra salesiana a las 8:15 de la mañana (UTC+1) y hará una primera parada en el patio de la casa salesiana. Allí recibirá el saludo festivo de algunos niños y jóvenes y escuchará algunas intervenciones de presentación de la realidad parroquial.
Posteriormente, tras prepararse con los principales concelebrantes en la sacristía, el Pontífice saldrá en procesión por la Via Marsala y entrará en la basílica por la puerta principal para presidir la Eucaristía del Primer Domingo de Cuaresma. Entre el medio centenar de concelebrantes esperados estarán el Rector Mayor de los Salesianos, don Fabio Attard, junto a otros miembros del Consejo General, los cardenales Baldo Reina, vicario de Roma, y Giuseppe Versaldi, titular de la iglesia, monseñor Renato Tarantelli Baccari, vicegerente de la diócesis de Roma, el párroco y el director de la comunidad de la Sede Central Salesiana, respectivamente, padre Javier Ortiz y padre Francesco Marcoccio.
Una vez celebrada la liturgia, habrá un momento de encuentro con el consejo pastoral y la comunidad educativo-pastoral que anima la parroquia y los numerosos servicios asociados a ella —en el ámbito de la catequesis, de la animación juvenil y de la pastoral social, con las muchas realidades de necesidad que se concentran en el territorio parroquial, situado en la zona de la Estación Termini, la estación central de Roma-.
Antes de regresar al Vaticano para el tradicional rezo del Ángelus, el Santo Padre tendrá aún tiempo para un diálogo fraterno con la comunidad salesiana local: un momento para escuchar atentamente los desafíos pastorales y para sostener y alentar con valentía el celo apostólico.
La preparación espiritual
Mientras toda la estructura de la Sede Central Salesiana comienza ya a engalanarse y a transformarse para acoger al Pontífice y a los centenares de personas que esperan con impaciencia esta visita, las comunidades salesiana y parroquial han decidido también unir a la preparación logística la del corazón.
Por este motivo, desde el jueves 19 de febrero hasta el sábado 21, está programado un triduo de oración destinado a introducir a todos los participantes en el adecuado clima de gracia. El triduo pretende hacer memoria de la historia de la Basílica y de su ser expresión viva de la fidelidad de Don Bosco hacia la figura del Santo Padre (uno de sus tres "amores blancos", junto con la eucaristía y la Virgen).
En la primera jornada se hará memoria del encargo de construcción de la Basílica que el papa León XIII dio en abril de 1880 a Don Bosco: "El deseo del Papa para Don Bosco es un mandato -dijo en aquella ocasión el Santo de los Jóvenes-. Acepto el encargo que Vuestra Santidad tiene la benevolencia de confiarme".
En la segunda jornada se recordará la obra de la Providencia que, también a través de la mediación del Pontífice, alentó y sostuvo moral y prácticamente la construcción efectiva de la obra. Como cuando, después de aproximadamente un año, en abril de 1881 el peso del esfuerzo y las dificultades económicas comenzaron a hacerse sentir, y el papa, entregando a Don Bosco cinco mil francos, invocó una bendición especial sobre todos los Salesianos Cooperadores y los benefactores de la empresa.
En el tercer y último día del triduo, por último, se conmemorará la devoción filial de Don Bosco, que, aunque ya debilitado y cansado por tantos sacrificios y compromisos, no renunció a estar presente en la Consagración de la iglesia. "Quiero que venga -le hizo comunicar León XIII-. Escríbanle que si no viene, no le firmo el pasaporte para el paraíso". Así, Don Bosco tuvo buen argumento para convencer también a sus Hijos espirituales que desde Turín querían disuadirlo de emprender un viaje semejante, observando: "Ven bien que también es de mi interés ir a recoger un documento tan valioso y del que necesitaré ciertamente y dentro de no mucho".
El significado de la visita de León XIV
La visita del Santo Padre León XIV a la basílica salesiana del Sagrado Corazón de Jesús es la segunda visita pastoral que el papa Prevost realiza en el territorio de su diócesis desde que subió a la Sede de Pedro, y forma parte de un recorrido de cinco domingos consecutivos, iniciado el pasado domingo, 15 de febrero, con el cual León XIV tendrá un primer contacto con la realidad pastoral de su diócesis visitando los cinco sectores en los que esta se divide.
Además, siguiendo el enfoque utilizado por su predecesor Francisco en sus veinte visitas realizadas a las iglesias de Roma, León visitará todas las realidades "de periferia". La única de las cinco iglesias que, geográficamente, no parece periférica es precisamente la salesiana; pero, mirándolo bien, también lo es, en la medida en que está llamada a confrontarse con fenómenos de gentrificación cada vez más extendidos y con una realidad social de gran necesidad.
Esta se alza en un punto neurálgico de Roma, un barrio cosmopolita, lugar de tránsito, donde todos llegan y de donde todos parten; cuenta con poco más de dos mil quinientos residentes, en su mayoría ancianos, dado que el tejido urbano está dominado por oficinas, hoteles y comercios; y en su territorio sobreviven también más de ciento sesenta personas sin hogar, sin considerar a las ya acogidas en el albergue de la Cáritas diocesana.
"La nuestra es una realidad exigente, pero auténticamente salesiana: comprometida con los jóvenes y las personas más necesitadas, con una variedad de propuestas espirituales y sociales -comentó por su parte el párroco, padre Ortiz-. Estamos felices de acoger en nuestra casa al Santo Padre, a doce años de la visita del papa Francisco: como salesianos estamos siempre cerca y a la escucha de la voz del Pontífice, queremos darle a conocer en detalle nuestra parroquia y esperamos de él palabras de esperanza y de aliento para nuestra misión".