RELIGIOSAYo estudiaba en un instituto público y cuando tenia 12 años entré al oratorio del Colegio María Auxiliadora de San Salvador. Allí entré a clubs para aprender un oficio.

En el oratorio conocí a las hermanas de quienes recibía catequesis y me encantó el ambiente y el ver cómo nos educaban y orientaban. Me gustó la idea de ser religiosa.

Cuando cumplí 18 años terminé el bachillerato comercial y las hermanas me contrataron como secretaria del colegio. Allí decidí entrar a la congregación.

Hijas de María Auxiliadora en HondurasGracias a Dios y la Virgen, servimos en Honduras desde el año 1910, hoy en ocho presencias con diversidad de obras en Tegucigalpa, San Pedro Sula y Santa Rosa de Copán, con distintas propuestas educativas y de promoción humana:

BSCAM En el Barrio Abajo de Comayagüela se levanta un edificio imponente, amarillo claro, de cuatro pisos, que se destaca entre las construcciones deterioradas del vecindario.

Dentro se mueve un enjambre de estudiantes, jóvenes y adultos, que ocupan aulas modernas, y traslucen una seriedad intensa en el estudio. En el sube y baja de escaleras y corredores se percibe un aire de seriedad, respeto y disciplina interiorizada.

Todos ellos tienen un dato en común: es talvez su única oportunidad de estudiar y así superar la barrera de la pobreza. Porque aquí pueden cursar desde la primaria acelerada hasta bachillerato en ciencias y letras o en administración de empresas.

presentacionUna celebración centenaria es  buena ocasión para echar una mirada hacia atrás, trazar la línea que nos conduce al presente y, a lo mejor, querer atisbar el porvenir.

Dice el proverbio que “también los elefantes nacen chiquitos”. Lo de elefante puede sonar desagradable por su connotación de pesado y torpe. En nuestro caso, la presencia salesiana en Nicaragua es todo lo contrario: dinámica y creativa.

Para quien tiene la fortuna de echar un vistazo a las obras actuales de la Familia Salesiana nicaraguense, la impresión que obtiene es de enorme riqueza y pujante vitalidad.

Alumnos de la antigua Escuela anexa del Colegio SalesianoLa Nicaragua de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX era una nación afectada por rivalidades y conflictos fratricidas entre dos grandes fuerzas opuestas: liberales y conservadores. La nación se desangraba por estas continuas peleas.

En ese marco se pone en marcha la reforma liberal (gobierno de José Santos Zelaya, 1890-1913), la cual limitaba notablemente la marcha de la vida de la comunidad cristiana (confiscación de bienes eclesiásticos, supresión de órdenes y congregaciones religiosas, expulsión de sacerdotes y obispos, ataque sistemático contra la iglesia, entre otros), aunque con espléndidos beneficios en el campo de la infraestructura, la educación, la salud, la economía, la industria y el comercio.

Dentro de ese mar efervescente, un grupo valiente de hombres y mujeres unieron sus esfuerzos para lograr la presencia de los hijos e hijas de Don Bosco en la Tierra de lagos y volcanes.

granada4Con respecto a la fundación de la Casa de Masaya, hay varias noticias que conviene saber.
El 26 de abril de 1926 el Padre Reyneri va a Masaya para decidir el asunto de la nueva fundación en dicha ciudad. El caso quedó resuelto con la condición de que los masayenses dieran por escrituras públicas el terreno que está detrás de la Iglesia de San Sebastián (dos manzanas), la casa de don Sebastián Núñez, un dinero para la nueva edificación y el pago de los maestros.

El 28 de abril del Capítulo de la Casa de Granada habla de la futura casa de Masaya y resuelve acuerpar la idea a pesar del gran sacrificio de los Salesianos por la escasez de personal.

El 10 de junio se aprueba en primero y segundo debate la donación de la casa de don Sebastián Núñez a los Salesianos para abrir un colegio en Masaya.

El 14 de julio de 1926 llega a Granada procedente de Panamá el Padre Reyneri, con el objeto de definir el asunto de la apertura de la nueva Casa Salesiana en Masaya.

elenaPara traer a los Salesianos a Nicaragua, Dios se valió de dos buenas hermanas de Granada, de la distinguida familia Arellano, culta, piadosa y adinerada.
Se llamaban Ana Luz y Elena.

Doña Elena había nacido en 1836, cuando Centro América era todavía una república federal. Pero la federación se rompió poco después, en 1838, con lo que Nicaragua pasó a ser un país soberano e independiente. Con eso no vino la deseada paz, sino que comenzó otra serie de turbulencias, con mucho encarnizamiento y muchas crueldades. Y la consecuencia fue la venida de William Walker a enseñorearse de Nicaragua. Vencido este al fin, sus filibusteros abandonaron Granada, pero sólo después de haberla incendiado.

En este ambiente doloroso creció doña Elena. Cuando el incendio de Granada, ella tenía veinte años de edad.

P. José Misieri, el fundadorEl 19 de marzo de 1912, día de San José, salieron de Santa Tecla, El Salvador, rumbo a Nicaragua tres salesianos: el sacerdote José Dini, el clérigo Jorge Müller y el coadjutor Esteban Tosini. Les acompañaba y guiaba el Padre Misieri, que había regresado rápidamente de Nicaragua a El Salvador. Fueron a caballo hasta el Puerto de La Libertad, a unos 27 kilómetros. Entonces no había carretera asfaltada al puerto. Como llegaron con retardo, ya se había ido la lancha que pasa carga y pasajeros del muelle al barco, porque este no se podía acercar mucho a tierra. De la lancha, que amablemente les prestó el comandante del puerto, fueron subidos al barco, uno por uno, poniendo el pie en un gancho atado a un mecate, como subían los costales; y eso lo lograron sólo a fuerza de protestas, porque la escalera para la gente no la quisieron bajar. Pero al fin estaban embarcados.

Al día siguiente llegaron a Corinto, y de allí a León. Durmieron en el seminario, donde residía el único obispo de Nicaragua.

Año 1926. El Padre Inspector me despachó a Nicaragua para abrir la casa de Masaya. Todo el personal: el clérigo J. Ángel Torres y el Hermano Antonio Portillo.

El señor arzobispo y el párroco de Masaya entregaron a los salesianos la hermosa Iglesia de San Sebastián casi terminada, con la condición de que, si la abandonaban por cualquier motivo durante diez años, perderían todo derecho.

tmnarcisoNarciso Sequeira Arellano fue el primer salesiano de Centro América. Nació en Granada, Nicaragua, el 14 de julio de 1851, y murió en Sevilla, España, el 28 de septiembre de 1923.

Había hecho sus votos religiosos en San Vicente de los Huertos, cerca
de Barcelona, el 22 de octubre de 1896.
Como por entonces no había salesianos en Centro América, pues llegaron por primera vez en 1897 a El Salvador, y hasta en 1912 a Nicaragua, Narciso tuvo que ir a Europa para realizar su sueño de consagrarse a Dios en las filas de Don Bosco. Pero lo más notable en don Narciso no fue ese primado, sino su conversión y vida santa.
De una carta-recuerdo que escribió el Padre Joaquín Bressan, director del Colegio Salesiano de Sevilla en 1923, entresacamos los siguientes párrafos llenos de amor fraterno y sinceridad.

“Don Narciso Sequeira Arellano se extinguió como lámpara en el santuario después de haber esparcido entre nosotros, durante los 30 años de su vida salesiana, los esplendores de una vida santa, informada de viva fe y acendrada piedad, que edificaron hondamente a cuantos lo conocieron.

El segundo salesiano centroamericano fue un nicaragüense. Se trata de Adolfo Zambrano Delgadillo, que nació en Masaya, fue bautizado en la Parroquia de la Asunción de la misma ciudad, aunque probablemente el origen de su familia por el lado del papá está en Niquinohomo, y el  de su mamá en Nandaime. De todos modos, Doña Leandra Delgadillo de Zambrano, seguramente ya viuda, vivía en Granada con su hijo Adolfo, en una propiedad suya (casa y solar), situada en el ángulo suroeste del actual convento de las monjitas clarisas, que antes fue la escuela Padre Misieri primitiva.

bs191-2-11En 1896 vino el P. Angel Piccono a Centro América enviado por Don Rúa, en viaje de exploración salesiana. Después de visitar El Salvador, procedente de California, entró a Nicaragua y la atravesó por su parte principal.

Llego a Puerto Corinto, sobre el Océano Pacífico, el 20 de agosto, y salió del país por el puerto de San Juan del Norte, sobre el Océano Atlántico el 2 de septiembre de 1896. Fueron catorce días de intensa actividad apostólica y de profunda huella. Al cruzar Nicaragua, tenía el Padre Angel Piccóno 49 años de edad y 16 de sacerdocio. Era el primer salesiano que venía a Nicaragua con vistas a una fundación básica en la ciudad de Granada.