Actuar con generosidad Después de mirar la realidad con fe, escuchar a Jesús y elegir seguir su Palabra con libertad, el Aguinaldo Salesiano 2026 nos conduce a una cuarta acción concreta: actuar. No se trata de hacer muchas cosas, sino de servir con una entrega generosa, nacida de una fe viva. El episodio de las bodas de Caná nos ayuda a comprenderlo: la fiesta se salva gracias a la respuesta confiada y generosa de los siervos que hacen lo que Jesús les indica.

¡Tenemos para todo un año! La riqueza del AguinaldoSeguramente, cuando escuchamos la palabra “Aguinaldo”, se nos viene a la mente aquel incentivo económico que suele recibirse a fin de año, y que viene muy bien para comprar los regalos navideños o planear alguna salidita con la familia aprovechando las vacaciones. Sin embargo, muchas veces este dinero, así como viene, así se va. ¡Se llega a la Navidad sólo con los centavos que nos quedaron! El Aguinaldo, para la Familia Salesiana, tiene la misma intención de ser un regalo o un incentivo, pero el riesgo está en que, así como la bonificación económica, el Aguinaldo se “gaste” en un instante y que quede en el olvido el resto del año. 

Cuidar la economía, cuidar a la familiaEnero y febrero llegan con la frescura de los nuevos comienzos. Muchos aprovechamos para poner en orden la casa, renovar propósitos y buscar un mejor equilibrio entre lo que somos, lo que tenemos y lo que anhelamos. Por eso, en esta edición queremos hablarte de algo muy cotidiano, pero profundamente importante: la economía familiar.

Educar el corazón y el bolsillo: una tarea familiar que nace de la feEn la vida familiar existen aprendizajes que parecen sencillos, pero que dejan huellas profundas. Entre ellos se encuentra la manera en que se administran los bienes del hogar. No solo se enseña a rezar, a compartir o a pedir perdón; también se transmiten hábitos como organizar los gastos, ahorrar y tomar decisiones prudentes. Don Bosco solía decir: “El Señor en las grandes necesidades proporciona grandes ayudas”, una expresión que continúa iluminando a los hogares que buscan vivir con responsabilidad y serenidad.

 

La cultura del dar, la verdadera riqueza que sostiene el hogarEn tiempos donde el valor de una familia suele medirse por los ingresos, las posesiones o la estabilidad económica, conviene recordar que la riqueza más profunda no está en lo que se guarda en la cuenta bancaria, sino en lo que se comparte cada día. La economía del hogar, entendida desde una mirada cristiana y salesiana, no se limita a administrar dinero; es, ante todo, un ejercicio cotidiano de amor, presencia y generosidad.

 

Entre 40 centavos y una Basílica: la genialidad administrativa de Don BoscoSeguramente miró con extrañeza lo que tenía en las manos… ¡Nada más que 40 centavos! Carlo Buzzetti, el maestro de construcción y antiguo alumno del oratorio, levantó la vista y cruzó miradas con quien le había dado estas monedas. Don Bosco, con una sonrisa, le dijo: “Tranquilo. La Virgen pensará para que llegue el dinero necesario”. Y así fue. La construcción de la Basílica de María Auxiliadora en Turín es el fruto de la fe de tantas personas, pero también del trabajo incansable de Juan Bosco.  

Administrar con amor para fortalecer el hogarLa economía doméstica es clave para el bienestar social y la igualdad; por eso, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la destaca como base del desarrollo. Cuando una familia planifica su presupuesto, destinando parte de sus ingresos al ahorro y otra a necesidades esenciales, contribuye a una vida más estable y a una sociedad más equitativa.